La diatermia inicial se realizaba con una mecha impregnada en alcohol en un recipiente de cristal. Mas tarde, llego la diatermia con un sistema eléctrico proveniente de una pila que calentaba un alambre o hilo metálico que se ponía incandescente al pasar la corriente. La primera opción era peligrosa y la segunda bastante endeble.
La llegada del Mentor, equipo de diatermia tanto portátil como de mesa y sus diferentes puntas según uso extra o intraocular fueron pasos sustanciales que nos acercan a la situación actual, sobre todo cuando la diatermia fue incorporada a los equipos de facoemulsificación o de vitrectomía.