
El Desván recoge además objetos de otras especialidades, la mayoría procedentes de consultas de médicos rurales, de la época en que los pueblos no contaban con especialistas ni hospitales de proximidad y el médico tenía que saber y hacer de todo, desde recetar una aspirina hasta un legrado de urgencia.
Mi tatarabuelo Tomás y mi bisabuelo Joaquín, fueron ilustres médicos homeópatas, en la época gloriosa de la Homeopatía en Madrid.
Mi padre era Médico analista y ejerció durante muchos años en un pueblo, Aranda de Duero en los años de la posguerra, donde encontrar material y reactivos de laboratorio era complicado o simplemente imposible. Había que improvisar y convertirse en químico por la tarde para, rodeado de matraces y balanzas de precisión, fabricar los colorantes y reactivos que no se encontraban en el mercado.
De todos he heredado diferentes objetos, que en mi opinión de arqueólogo frustrado y aunque no tienen nada que ver con la oftalmología, merecen salir del desván para integrar esta Sección.
Cada pieza individual contiene un espacio dónde conversar.
Debate con nosotros el contexto e historia de las piezas para arrojar juntos sentido sobre su origen.