Desván de Canarias

Cirugia de catarata

De la intra a la extraccion extracapsular

Hasta los inicios del 1980, la cirugía intracapsular de cataratas era en España la técnica habitual. Los cirujanos eran muy expertos en ella, lo que, junto a comentarios adversos de algunas figuras destacadas de la oftalmología española en relación con las lentes intraoculares, hizo que se retrasase el tránsito hacia la extracción extracapsular.

Un primer paso fue realizar técnicas intracapsulares con implante de lentes en cámara anterior de tres hápticos, tipo Dubroff. Si revisamos artículos oftálmicos españoles de 1988, existen varias referencias a la experiencia con dichas lentes. Sin duda, era el primer paso del largo camino hacia la facoemulsificación actual.

En torno a 1985, comenzó a generalizarse la cirugía extracapsular. Se continuaba con incisiones límbicas amplias, por el tamaño del núcleo y porque las lentes a implantar eran rígidas. A su vez, existía un intenso debate sobre las diferentes técnicas de capsulotomía anterior, tema que se resolvió con la llegada en 1987 de la capsulotomía circular continúa descrita por Thomas Neuhann y Howard Gimbel. Tras realizarla, el núcleo era desplazado a cámara anterior y extraído mediante maniobra de presión-contrapresión.

Para eliminar los restos capsulares se diseñaron múltiples tipos de cánulas coaxiales. Entre las que destacan las cánulas de Rickoff (izquierda y derecha) y la cánula báculo para aquellas masas localizadas a las 12 horas. La irrigación dependía de la gravedad y la aspiración era manual mediante succión generada manualmente con una jeringa conectada a dichas cánulas.

Por aquella época, los cirujanos de retina y vítreo, que también operaban cataratas, tras la extracción del núcleo aplicábamos dos puntos de sutura de nylon 10/0 logrando una aceptable estanqueidad de la cámara anterior lo que permitía extraer los restos capsulares mediante succión mecánica modulada desde el pedal del equipo de vitrectomía.

Inicios de la facoemulsificación

En 1985, recibimos los primeros equipos de facoemulsificación aportados por la firma IOLAB. Fueron ubicados en el Hospital General y Clínico de Tenerife y en la Clínica Parque de Tenerife. Su uso quirúrgico fue limitado dada sus características técnicas por nuestra escasa experiencia en cirugía de facoemulsificación del pedal del equipo de vitrectomía. 

En 1998, la llegada del LEGACY de Alcon,  significó el  comienzo de la  era de las facoemulsificaciones fiables y seguras en el Hospital General y Clínico de Tenerife.  Fue el final de la transición desde la intracapsular a la extracapsular y la llegada y posterior optimización a la facoemulsificación. Los que vivimos esa época, sabemos lo difícil que fue y cuantos compañeros se quedaron atrás.  

    Posteriormente el LEGACY fue sustituido por el INFINITY Alcon, igual de preciso y fiable, y años después, llego FACO-CENTURION Alcon, actualmente en uso.  Conjuntamente con la evolución de los equipos, llegaron múltiples viscoelásticos que permitían la protección endotelial, una aceptable estanqueidad durante la fase de facoemulsificación y la expansión de la capsula en el momento de la introducción de la lente plegable. En la foto se muestran los viscoelástico de Alcon. 

     Estos equipos y la experiencia de los cirujanos han permitido convertir a la facoemulsificación en una técnica rápida, eficiente y precisa. Esta realidad ha contribuido a la creencia popular de que la cirugía de cataratas es como tomarse “un vaso de agua”. Esta falsa banalidad genera que los mismos hospitales incluyan cirugías de cataratas complejas dentro de las denominadas “peonadas” y que algunos cirujanos minimizan las complejidades y cuando se producen complicaciones, estas sean mal entendidas por los pacientes. La facoemulsificación es una técnica precisa, fiable y predecible basada en la experiencia del equipo quirúrgico y en una tecnología en constante evolución.  

Todas las épocas de transición justifican la aparición de múltiples instrumentos quirúrgicos para hacer frente a una técnica en evolución. Durante la extracción extracapsular, las lentes eran rígidas y algunas tenían orificios para posicionarlas. El material que recoge este apartado recoge varios instrumentos que se usaron durante esa época, como, por ejemplo, los manipuladores de botón de camisa de gran utilidad para direccionar los cuerpos de las lentes o sus hápticos. 

Durante la transición desde la extracapsular a la facoemulsificación paralelo al paso desde las lentes rígidas, a las de silicona y por último a las acrílicas se diseñaron múltiples pinzas y otros instrumentos. Mostramos imágenes de las que disponemos en el Aula de la Facultad de Medicina de la ULL. 

ÚNETE A LA CONVERSACIÓN

Cada pieza individual contiene un espacio dónde conversar.

Debate con nosotros el contexto e historia de las piezas para arrojar juntos sentido sobre su origen.